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Mostrando las entradas de mayo, 2026

Carta 2: respuesta de Mirtha Legrand a Charly García

  Queridísimo Charly: He leído su carta con muchísima atención. Siempre me ha resultado imposible aburrirme con usted; tiene un talento extraordinario para convertir cualquier idea en una revolución, aunque a veces una no sepa si debe aplaudirlo… o preocuparse un poquito. Comprendo lo que dice sobre la televisión actual. Es cierto que los tiempos han cambiado y que hoy abundan personajes que creen que ser famoso equivale a tener algo interesante para decir. Pero no sea tan severo, querido. Como siempre digo el público se renueva, y aunque a veces una mire ciertas cosas y piense “¿qué está pasando acá?”, también creo que lo que no es, puede llegar a ser. Alguno tal vez sorprenda, nunca se sabe. Ahora bien, respecto de su propuesta.  Voy a decirle algo que quizá no le guste porque mi respuesta es, no. Y le aseguro que me halaga profundamente que quiera sentarse en mi mesa. Pero usted propone una entrevista sin acuerdos, sin límites y con una sinceridad “asesina”. Qué palabra fue...

Carta 1: Mirtha Legrand al Chiqui Tapia

  Querido Chiqui Tapia: Espero que se encuentre muy bien. Como usted bien sabe, yo llevo muchísimos años sentada frente a una mesa escuchando, preguntando y viendo desfilar a las figuras más importantes de nuestro país. Y créame cuando le digo que el fútbol argentino se merece un espacio de conversación. Por eso les escribo a usted para presentarle esta propuesta que, estoy segura, podría ser un gran éxito: organizar juntos una serie de encuentros llamado “La mesa del fútbol argentino”, donde dirigentes, jugadores, entrenadores e incluso hinchas puedan debatir sobre el presente y el futuro de nuestro querido deporte. Hay algo más que nos une querido y no puedo dejar de mencionarlo, nuestros apodos. A mí el público me bautizó hace décadas como “La Chiqui”, y a usted lo llaman “el Chiqui Tapia”. Mire qué coincidencia tan encantadora. Si ya compartimos nombre, ¿Cómo no vamos a compartir un proyecto? Sería casi un desperdicio histórico. Piénselo bien, Chiqui. El fútbol argentino es com...

Microcuentos

Cuento 1 El grupo de amigas se metió en el laberinto a jugar.  Al principio se reían y correteaban por los diferentes pasillos, pero los minutos se transformaron en horas y cada camino parecía llevarlas al mismo lugar una y otra vez. Cuando por fin encontraron la salida estaban agotadas y sus pies dolían. Notaron que el cielo ya no era el mismo y el lugar en donde estaban antes de entrar al laberinto tampoco. Frente a ellas se extendía una autopista vacía. En el centro, un vehículo giraba en círculos.  Tan rápido que parecía estar despegándose del asfalto,  el auto dio varias vueltas y luego salió volando. Cuento 2 El auto dio varias vueltas y luego salió volando.  D escendió bruscamente sobre una autopista desolada. Siguió avanzando erráticamente hasta desviarse hacia un descampado, allí se encontraba un laberinto cubierto de maleza. Solo cuando encontró la entrada avanzo en linea recta. El vehículo freno de golpe y las puertas se abrieron. Se bajaron varias chicas ...