Cuento de traicion
Dos fotos, una verdad Por muchos años creí que las fotografías servían solamente para recordar momentos felices. Pensaba que una imagen era una prueba de algo que había ocurrido, una forma de detener el tiempo para atesorar lo que no queríamos perder. Después entendí que también podían esconder aquello que nadie quería recordar. La primera fotografía la encontré en una caja vieja, mezclada entre papeles y recuerdos olvidados. No tenía fecha ni nombres escritos detrás. Solo estaba ahí, existiendo. En esta imagen se puede ver a un grupo grande de mujeres muy maquilladas y sonrientes formando una ronda. Por el ángulo de la fotografía se puede pensar que fue tomada desde el piso, en el medio de ese círculo. Todas miran hacia abajo y posan como si estuvieran observando a alguien que se encuentra debajo de ellas. Sus rostros muestran alegría, aunque hay algo más en sus expresiones. Parecen estar celebrando algo importante. A un costado aparece un objeto formado por palos y platafor...